Buenas tardes y gracias.
Vice Primer Ministro y Ministro de Salud y Asuntos Sociales de Bélgica, Excelentísimo Sr. Frank Vandenbroucke,
Ministra de Sanidad Pública del Uruguay, Excelentísima Dra. Cristina Lustemberg,
Director General de la Organización Mundial de la Salud, Dr. Tedros Ghebreyesus,
Presidenta de la Conferencia de las Partes, Dra. Reina Roa,
Jefe emérito de la Secretaría del Convenio, Dr. Haik Nikogosian,
Excelencias, distinguidos delegados, señoras y señores:
Les doy la bienvenida a Ginebra para la 11.ª reunión de la Conferencia de las Partes.
En esta COP se conmemoran 20 años desde la entrada en vigor del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Es un momento para reflexionar sobre los logros de la cooperación mundial y los desafíos que nos aguardan.
El Convenio, con 183 Partes, abarca más del 90 por ciento de la población mundial. Sigue desempeñando un papel fundamental en los esfuerzos encaminados a frenar la epidemia mundial de tabaquismo y en la lucha contra las actividades de la industria tabacalera mediante sus medidas basadas en datos empíricos.
Los datos más recientes de la OMS muestran que la prevalencia del consumo de tabaco y el número total de consumidores de tabaco están disminuyendo a escala mundial.
Es una evolución alentadora y refleja el impacto de las medidas del CMCT de la OMS aplicadas por muchas Partes.
Sin embargo, el tabaquismo sigue representando una barrera persistente para la salud pública, ya que causa más de 7 millones de muertes cada año en todo el mundo. La gran tragedia es que cada una de estas muertes es completamente evitable.
La carga recae sobre toda la sociedad. El tabaquismo también constituye una barrera importante para el desarrollo sostenible, dadas sus consecuencias económicas, sociales y medioambientales bien documentadas. Por este motivo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible instan a que se fortalezca la aplicación del CMCT de la OMS.
Las consecuencias medioambientales de los residuos del tabaco, incluidos los billones de colillas de cigarrillos que se desechan cada año y están hechas de plástico, es una de las cuestiones que examinará esta COP.
También debemos reconocer los enormes costes económicos del tabaco. Mientras que la industria se sigue enriqueciendo gracias a los beneficios que generan los productos de tabaco y nicotina, los costes del consumo recaen en gran medida sobre las familias, las comunidades y los gobiernos.
Habida cuenta de que la mayoría de los consumidores de tabaco del mundo viven actualmente en países de ingreso bajo y mediano, estas cargas solo empeorarán a menos que se apliquen plenamente las medidas del CMCT de la OMS.
En este contexto, el tema de la presente COP «20 años de cambio. Generaciones unidas por un futuro sin tabaco» es especialmente pertinente.
Damos la bienvenida a los participantes jóvenes que nos acompañan esta semana. Escucharemos atentamente vuestras voces porque las decisiones tomadas en esta COP marcarán la trayectoria de la epidemia mundial de tabaquismo para las futuras generaciones.
Debemos proteger a los niños de la adicción a la nicotina y de las consecuencias a largo plazo del consumo de tabaco y de nicotina. Según la OMS, al menos 15 millones de niños de entre 13 y 15 años en todo el mundo utilizan cigarrillos electrónicos.
Un futuro sin tabaco requiere esfuerzos renovados para proteger las políticas de salud pública de la injerencia de la industria tabacalera.
Existe un conflicto fundamental entre los intereses de la industria tabacalera y los intereses de la salud pública, y las tácticas de la industria para socavar las medidas adoptadas por los gobiernos son conocidas y están bien documentadas.
El artículo 5.3 del CMCT de la OMS se aplica a todas las instancias gubernamentales, no solo a los ministerios de salud. Por este motivo, se necesitan políticas integrales que abarquen todos los sectores del gobierno para detener la injerencia de la industria tabacalera.
Felicito a los gobiernos que han aplicado tales medidas para proteger la salud pública y maximizar la transparencia.
También quisiera referirme al cultivo de tabaco, un ámbito en el que hay mucha desinformación. El CMCT de la OMS no exige a los agricultores que dejen de cultivar tabaco; quienes sugieren lo contrario generan una controversia innecesaria.
En lugar de ello, las Partes en el Convenio promoverán alternativas económicamente viables para los trabajadores y cultivadores del sector del tabaco.
Señoras y señores, tenemos muchos retos por delante, pero estamos más preparados que nunca para afrontarlos juntos.
Disponemos de directrices para la aplicación de muchos artículos acordados por la COP. Contamos con programas de apoyo técnico y financiero, como el proyecto FCTC 2030.
Y tenemos muchos socios —entre ellos, los Centros de Intercambio de Conocimientos del CMCT— dispuestos a apoyar los esfuerzos de las Partes para aplicar el Convenio.
Una aplicación sólida también depende de que se forjen unas alianzas sólidas.
Deseo expresar mi reconocimiento a la alianza que mantenemos con la OMS a nivel nacional, regional y mundial para prestar apoyo a las Partes a fin de promover el control del tabaco. A las demás organizaciones intergubernamentales con las que trabajamos estrechamente, como el PNUD y el PNUMA, les agradecemos su compromiso de impulsar la aplicación del CMCT de la OMS.
Quiero expresar nuestro más profundo agradecimiento a Noruega, el Reino Unido y el Canadá, que son las Partes que han realizado contribuciones extrapresupuestarias desde la última reunión de la COP para apoyar la labor de la Secretaría del Convenio, en especial las actividades en materia de aplicación llevadas a cabo con las Partes de ingreso bajo y mediano.
A las Partes con atrasos en los pagos, les instamos a cumplir con sus contribuciones señaladas, ya que la capacidad de la Secretaría para prestar apoyo a las Partes depende de esos recursos vitales.
Con frecuencia, las Partes nos dicen que la falta de recursos financieros y de recursos humanos está frenando la aplicación del Convenio. En el caso de las Partes que tienen problemas con los recursos a nivel interno, los impuestos para la salud ofrecen una opción muy eficaz para obtener la financiación necesaria para aplicar el CMCT de la OMS.
A fin de fortalecer la administración tributaria y poner fin a la pérdida de ingresos debido al tabaco ilícito, animamos a todas las Partes a adherirse al Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco y a aplicarlo. El Protocolo desempeña un papel importante para hacer avanzar la salud pública y luchar contra la delincuencia organizada.
Permítanme dar las gracias a los miembros de los dos grupos de expertos que han trabajado con denuedo para presentar informes sobre medidas prospectivas y sobre responsabilidad en esta reunión de la COP. Estamos muy agradecidos por sus contribuciones.
También quiero reconocer el papel fundamental que desempeña la sociedad civil en el apoyo al CMCT de la OMS, en especial a través de la vigilancia de la industria tabacalera y los informes a ese respecto.
Por último, me gustaría expresar mi agradecimiento por las magníficas contribuciones de la Dra. Adriana Blanco Marquizo al control del tabaco y al CMCT de la OMS.
Señoras y señores, les deseo lo mejor en la labor que realizarán esta semana y que cosechen un gran éxito en esta reunión de la COP.
Muchas gracias.